Eibar, una alternativa al fútbol moderno

Cada vez estamos más acostumbrados a un fútbol dominado por magnates, jeques y grandes empresas que se apoderan de clubs, tanto históricos como humildes, derrochando millones para fichar grandes estrellas por cifras astronómicas o creando infraestructuras faraónicas para el desarrollo de este deporte. Grandes bancos y compañías multinacionales transforman poco a poco lo que empezó siendo hace unos 150 años en Inglaterra un simple juego en uno de los negocio más lucrativos del mundo. Pero todavía es posible encontrar algunas pocas excepciones. Equipos como la SD Eibar que aunque parecen no tener cabida en el fútbol moderno de hoy en día, existen para demostrarlos que este deporte no vive solo de dinero.

 

Si no fuera por el fútbol, probablemente esta pequeña ciudad vasca apenas sería conocida. Sin embargo el modesto club que representa a la villa guipuzcoana ha logrado colarse en la que se autodenomina como “la mejor liga del mundo”, situando a Eibar en todos los mapas y haciéndola conocida para aficionados al deporte rey por todo el planeta.

 

Ubicada de forma prácticamente equidistante a las tres capitales provinciales de la Comunidad Autónoma Vasca, Eibar es una población eminentemente industrial que no alcanza los 30.000 habitantes cuya historia a ido ligada a las numerosas factorías y talleres que ha albergado. La ciudad fue durante mucho tiempo un importante centro de fabricación de armas, no en vano se la conoce como “ciudad armera”. La Primera Guerra Mundial supuso un gran auge para Eibar, pero elfin de la Gran Guerra significó el declive de este sector. No obstante la diversificación permitió a la ciudad seguir prosperando; fabricación de máquinas de coser (Alfa) y de bicicletas (Orbea, BH) entre otros permitieron a la ciudad seguir desarrollándose, convirtiéndose en un polo de atracción para inmigrantes provenientes sobre todo del norte de España y creciendo hasta más no poder por las empinadas laderas del profundo y estrecho valle que la encierra.

El carácter industrial de esta ciudad explica que esta haya sido cuna de numerosos movimientos obreros, así como uno de los principales feudos socialistas del País Vasco. Cabe destacar que fue Eibar uno de los tres únicos municipios donde se proclamó la II República Española el 13 de abril de 1931, un día antes que el resto de la nación, siendo el ayuntamiento de Eibar el primer lugar donde ondeó la bandera tricolor republicana.

 

El fútbol apareció aquí durante la primera década del siglo pasado de la mano de pequeños clubs que no acababan de echar raíces y terminaban desapareciendo al cabo de pocos años. Fue en 1940, una vez finalizada la Guerra Civil, cuando dos de estos clubs decidieron unir sus fuerzas creando la actual Sociedad Deportiva Eibar. Inspirado en los colores rojiblancos del Athletic de Bilbao este nuevo club empezó a militar en las categorías regionales, aunque pronto adoptaría sus actuales colores gracias a una cesión de equipamiento por parte del FC Barcelona. El equipo no tardaría demasiado en profesionalizarse, convirtiéndose a partir de mediados de los cincuenta en un clásico de la segunda y la tercera división. En la temporada 2013-14 tras ascender a segunda desde la categoría de bronce y pese a marcar la permanencia como objetivo a principios de temporada, el equipo armero sorprendió a todos con una espectacular segunda mitad de temporada que los condujo directamente a primera división por primera vez en la historia.

Hoy el Eibar ya va por su tercera temporada consecutiva en La Liga. Aunque en su primer año lograra la permanencia gracias al descenso administrativo del Elche CF, durante la anterior campaña consiguió asegurar la permanencia sin mayores dificultades y, después de realizar una muy buena primera vuelta, llegados a la jornada 23 de la vigente temporada el equipo guipuzcoano tiene al alcance los puestos Europeos.

 

Ya de por sí el hecho de que una ciudad tan pequeña sea capaz de contar con un equipo que comparta categoría con algunos de los mejores equipos a nivel mundial es un hecho a digno a destacar. No obstante esta no es la única particularidad del conjunto eibarrés.

 

En la temporada 2013-14, durante la cual participó en segunda división, el club contaba con un capital social que apenas superaba los 400.000€, siendo un club totalmente saneado y sin ninguna deuda. Sin embargo, la legislación vigente obliga a todos los clubes de divisiones profesionales (primera y segunda) a contar con un capital mínimo de 2,1 millones de euros. Aunque en el ámbito deportivo el equipo armero acabó la temporada en la primera posición de la liga de plata, ganándose  así el derecho a jugar en primera división, se le requerían 1,7 millones de euros para cumplir esta ley, sin los cuales no sólo no podría jugar la próxima temporada en primera, sino que sufriría un descenso administrativo a 2aB.

 

Así pues, esta injusta ley penalizaba un a equipo humilde pero solvente, que nunca había realizado ningún gasto que no se pudiera permitir ni había debido un solo céntimo a ninguno de sus jugadores, empleados ni proveedores. Sin embargo esta misma ley era clemente con clubes que siguen acumulando deuda año tras año.

 

De este modo la SD Eibar se vio obligada a quintuplicar su capital social para poder hacer realidad el sueño de competir cara a cara con Real Madrid, Barcelona y compañía. Esta ampliación de capital si hizo a su manera; La inversión no provino de las instituciones ni de un accionista mayoritario que toma el control de las riendas del club. Se inició una campaña bautizada como “Defiende al Eibar – Eibar defendatu” gracias a la cual se pretendía reunir el capital requerido.

 

Desde entonces el caso de la SD Eibar se ha convertido en un caso único, incluso de enseñanza en algunas escuelas de negocios. El “Modelo Eibar” se basa en la gestión de un club deportivo entendiéndolo como una empresa que debe ser rentable, con una política de déficit cero y que impide que ninguna empresa o particular posea más del 5% de las acciones del club. Un club que debe desarrollarse paralelamente a la ciudad mediante proyectos como el “Ipurua Tallarra”, un centro de formación deportiva y de management deportivo bajo las tribunas del estadio.

 

Finalmente la campaña de crowdfunding dio sus frutos logró el objetivo establecido gracias a las aportaciones de más de 11.000 accionistas repartidos por 60 países de todo el mundo, consiguiendo reunir el capital exigido 3 semanas antes de la fecha límite. Gracias a ello el 24 de agosto de 2014 el Eibar debutaba en la máxima categoría del fútbol español, y el pequeño campo de Ipurua, con capacidad para apenas 6.000 espectadores (menos del mínimo exigido por la LFP), albergaba por primera vez en primera un derbi provincial ante la Real Sociedad, donde los locales lograron sumar sus 3 primeros puntos en la máxima categoría venciendo por 1-0 al conjunto Donostiarra.

 

Andoni Bengoetxea

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